¿Dónde va a poner el foco Hacienda en el 2026?

La publicación en el BOE de la Resolución de 11 de marzo de 2026 de la AEAT confirma una tendencia clara: más información, más cruces de datos y una estrategia preventiva cada vez más sofisticada. El Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2026 mantiene su estructura clásica, pero intensifica áreas especialmente sensibles para contribuyentes y empresas.

A continuación, sintetizamos las claves prácticas que marcarán la actuación de la Administración este ejercicio.


Un modelo basado en datos: el gran cambio estructural

El elemento diferencial en 2026 es la incorporación de nuevos flujos de información financiera mensualizada, lo que permitirá a la AEAT anticiparse a incoherencias prácticamente en tiempo real.

Esto implica:

  • Mayor capacidad de detección temprana de errores o inconsistencias.

  • Reducción del margen para regularizaciones voluntarias sin requerimiento previo.

  • Incremento de comunicaciones preventivas automatizadas.

A ello se suman nuevas fuentes de información como:

  • CESOP (pagos transfronterizos).

  • DAC7 (plataformas digitales).

  • DAC8 (criptoactivos y dinero electrónico).


Principales áreas de control en 2026

1. Comercio electrónico y plataformas digitales

El control sobre el ecommerce será total y transversal. La eliminación de la franquicia aduanera de 150 euros refuerza el seguimiento de operaciones internacionales de pequeño importe.

Claves de actuación:

  • Cruces entre plataformas, medios de pago y datos aduaneros.

  • Identificación de vendedores que operan "aparentemente" desde la UE sin presencia real.

  • Revisión de regímenes de ventanilla única (OSS/IOSS).

Riesgo práctico:

Operadores en marketplaces o ventas recurrentes online sin correcta tributación en IVA o IRPF/IS.


2. Información financiera y medios de pago

La AEAT dispondrá de información más granular sobre:

  • Cuentas bancarias.

  • TPV.

  • Pagos móviles.

  • Tarjetas (modelo 174).

  • Entidades de dinero electrónico.

Claves de actuación:

  • Seguimiento mensual de movimientos financieros.

  • Detección de ingresos no declarados o desvíos de actividad.

Riesgo práctico:

Uso de neobancos o cuentas extranjeras para canalizar ingresos sin reflejo fiscal adecuado.


3. Economía sumergida y control presencial

Se intensifican las actuaciones "clásicas" con un enfoque más selectivo:

Líneas de actuación:

  • Visitas a negocios sin TPV o que rechazan pagos con tarjeta.

  • Detección de actividades simuladas o parcialmente declaradas.

  • Control de sectores con alto uso de efectivo.

Riesgo práctico:

Negocios que operan parcialmente fuera del circuito bancario o con facturación opaca.


4. Sector inmobiliario en el punto de mira

Tras el repunte del mercado, Hacienda vuelve a centrar esfuerzos en el ámbito inmobiliario.

Áreas prioritarias:

  • Arrendamientos no declarados (especialmente turísticos).

  • Control de plataformas de alquiler.

  • Revisión de gastos financieros y estructuras de subcontratación.

  • Comprobación de valores en transmisiones.

  • Supervisión de SOCIMI.

Riesgo práctico:

Propietarios que no declaran ingresos de alquiler o los califican incorrectamente.


5. Grandes patrimonios y sociedades interpuestas

Se refuerza el análisis patrimonial integral de personas físicas.

Claves de actuación:

  • Comparación entre nivel de vida y rentas declaradas.

  • Uso de sociedades para canalizar gastos personales.

  • Estructuras sin actividad económica real.

Riesgo práctico:

Utilización de sociedades como "pantalla" para reducir tributación en IRPF o Patrimonio.


6. Recaudación y cobro de deudas

La fase recaudatoria también evoluciona hacia modelos más predictivos.

Medidas destacadas:

  • Selección de deudores basada en comportamiento.

  • Optimización de embargos.

  • Mayor coordinación entre bases de datos.


Digitalización y asistencia: la otra cara del control

El fortalecimiento de la asistencia al contribuyente no es solo una mejora de servicio, sino también una herramienta de control.

Novedades relevantes:

  • Consolidación del modelo omnicanal.

  • Cita presencial en el día.

  • Nuevos asistentes virtuales (IRNR, exportación, matriculación).

  • Ampliación de funcionalidades en Censos WEB.

  • Pagos mediante Bizum o tarjeta en la App de Renta.

Lectura práctica:

Cada interacción con la AEAT genera información estructurada que alimenta sus sistemas de análisis de riesgo.


Conclusión: más prevención, menos margen de error

El Plan de 2026 confirma un cambio de paradigma: la Agencia Tributaria no solo actúa ex post, sino que previene, cruza y anticipa.

Para contribuyentes y asesores, esto se traduce en tres recomendaciones clave:

  • Revisar la coherencia global de la información fiscal (no solo declaraciones aisladas).

  • Documentar adecuadamente operaciones y fuentes de ingresos.

  • Anticiparse a los riesgos, especialmente en entornos digitales, internacionales o patrimoniales complejos.

El control será más automatizado, más frecuente y menos visible… hasta que llega la notificación.

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